martes, 23 de julio de 2013



Ligera metodología y estrategia para domar a un cornaca:

Mejor no involucrarse con ese mundo hostil culpando superficialmente a mi mal porte, a la curvatura en mi espalda, a mi escasa estatura, a mi cabello desordenado o a mis pequeños pies.

Hemos fallado dignamente, ya que estos hombres no gustan de ser libres.

El claroscuro eclíptico es esa plenitud que ansiamos.

“Ellos ríen resignados, pero ríen”

Aceptación.

“Hola, hola es lo que dijiste cuando me viste, hola señor, señor Sol”

No fomentar el miserable, dificultoso y en vano núcleo.

Este Sol demanda liderazgo, pues he aquí esta serie de pasos a seguir,
     o de por qué mis ojos desvariados agotan el flujo del misterio para no                 
             volver a hacer el amor sobre el nivel del mar.
 

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