martes, 17 de abril de 2012

...Y así es que jugando, yo lo 
             llamaba Edipo y él me llamaba Electra...

                                  Tu Electra, mi Edipo

domingo, 8 de abril de 2012


Inefable invasor, 
ya no volverá a ser yo,
ya no,
nunca.

Simulo sonreír
y observo,
y huelo,
y toco,
Toco tus tallos enmohecidos,
toco tus nervios
sangran,
sangran resentidos y ultrajados por la tristeza.

Avergonzado de la nueva historia
intentas esconderte
procurando no ser visto,
pero tu omnipresencia nubla,
nubla a este grillo
que resulta ser de luz.

Y entonces se escapa,
escapa de tu llegada
deja sus pieles a lo lejos.
Muta,
y vive
y vuela
y canta
y danza
vistiéndose con el mejor de los trajes de quien no fue,
 no es,
 ni nunca resultará ser.

Este ser te llora.