Ligera metodología y estrategia para
domar a un cornaca:
Mejor no involucrarse con ese mundo
hostil culpando superficialmente a mi mal porte, a la curvatura en mi espalda, a
mi escasa estatura, a mi cabello desordenado o a mis pequeños pies.
Hemos fallado dignamente, ya que
estos hombres no gustan de ser libres.
El claroscuro eclíptico es esa plenitud
que ansiamos.
“Ellos ríen resignados, pero ríen”
Aceptación.
“Hola, hola es lo que dijiste cuando
me viste, hola señor, señor Sol”
No fomentar el miserable, dificultoso
y en vano núcleo.
Este Sol demanda liderazgo, pues he
aquí esta serie de pasos a seguir,
o de por qué mis ojos desvariados agotan el
flujo del misterio para no
volver a hacer el amor sobre el nivel del mar.

