Cuando te venza la aventura de aquel espejo,
de aquella fotografía banal
del sueño nunca soñado
de ambular por paisajes desconocidos,
fugaces y aparentemente placenteros,
vivilo,
pero no duermas en sus brazos...
Traete de vuelta a tu vida,
corriendo, sosteniendo, persiguiendo,
procesando, imaginando, eternizando, plasmando, besando;
besá ese tiempo...No te abstraigas lo suficiente aún...
Contenete...
