miércoles, 6 de marzo de 2013

Viaje de un clon que se ve en su propio abismo

             ¿Qué hace?
Se levanta autómata, se refleja en su imagen y no se reconoce.
Mecánicamente asiente constante.
Siente que sueña, pero no crece.
Siente que vive, pero no aun lo suficiente como para satisfacerla.
Siente que sus conexiones nerviosas se pronlongan curvilinealmente enredando su enmarañada realidad de carancho.


Impulso eléctrico suspendido.
 

Siente que no debe desagradecer lo que vio nacer en este mundo,
        pero a su vez, que todo lo nacido no la contenta.

Espera un no nacido que la ayude a evadir-se.
Inquieta. Desesperada. Perdida.
Siente que su voz endurece el aire.
Siente que su paso no pesa.
Siente que es indefensa.
Siente que es diminuta.
Siente que es hora de síntomas.
Patologías severas.

Manifiesto hilado que conduce hacia la trama

 a ser parte de la trama, 
                        adentrarse en la trama,
                                                      adenoides.

¿A dónde va su creatividad cuando la sedan?

¿Qué es lo que ven mis ojos?
¿A caso no logra su autorretrato en primera persona?
¡Vergüenza! ¡Cobarde!
¡Qué le corten la cabeza! ¡Qué se la separen del cuerpo!
Qué suceda, para que todos vean las entrañas de algo que ya se sabía que sucedía.
                 Descoordinada en un vano movimiento.
¿Cuál es el limite entre lo que contiene su piel y aquel gato?
                             
                                                          La piel.



                          Aquí no hay orgullo, felicidad, esperanza ni nada que se le parezca.
                                                           

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